El arriero paisa fue un personaje fundamental en la historia y el desarrollo económico de Antioquia. Su labor trascendía el simple transporte de mercancías; debía poseer un profundo conocimiento del clima, una gran orientación geográfica, habilidades en medicina animal y humana, destreza en comercio, dominio de la vida rural y una fuerte resistencia física.
La arriería fue mucho más que un oficio; fue una forma de vida que moldeó el carácter emprendedor, trabajador y aventurero de los antioqueños. Los arrieros abrieron rutas, impulsaron el intercambio comercial, dieron origen a fondas y centros poblados, y participaron activamente en la expansión de la colonización antioqueña hacia nuevas tierras.
La arriería en Antioquia en el siglo XIX impulsó el progreso económico de Medellín al facilitar el comercio entre regiones aisladas por la compleja geografía montañosa y representa un símbolo de identidad y orgullo para las familias antioqueñas, convirtiéndose en un legado que aún perdura en la region.