Descendientes de colonos españoles, principalmente andaluces, y mestizos indígenas, los paisas desarrollaron una identidad única, caracterizada por su espíritu emprendedor, laboriosidad y fuerte arraigo a sus tradiciones.
Desde tiempos remotos, han sido protagonistas en la minería, la arriería, el comercio y la caficultura, sectores que han impulsado el desarrollo económico y social de la región. Gracias a su tenacidad y capacidad de adaptación, los paisas lograron transformar una geografía montañosa y agreste en un territorio próspero.
Uno de los rasgos más admirados de la cultura paisa es su sentido de colaboración, hospitalidad y generosidad. La solidaridad y el apoyo mutuo han sido fundamentales para superar los desafíos históricos que ha enfrentado esta región rodeada de montañas.