El río Cauca en Antioquia ha sido históricamente una de las principales barreras naturales para la movilidad en la región. En ausencia de puentes de madera o estructuras sólidas, se implementaron sistemas de transporte fluvial rudimentario para permitir el cruce de personas, animales y mercancías.
Entre las soluciones más utilizadas estaban las barcas cautivas, embarcaciones unidas a un cable con poleas ancladas en ambas orillas del río. Estas barcas se desplazaban aprovechando la corriente del río y la tracción del cable, controladas mediante un timón. Su diseño permitía transportar grandes cargas, lo que las convirtió en un método clave para la movilidad en Antioquia antes de la construcción de puentes modernos.
A pesar de sus limitaciones, las barcas cautivas y las garruchas fueron fundamentales para la integración del territorio antioqueño, facilitando el comercio y la expansión de la economía regional.