El carriel es uno de los accesorios más representativos de la identidad paisa. Su origen se remonta a la época colonial, cuando los arrieros antioqueños, en su búsqueda de un elemento práctico para llevar sus pertenencias durante largas jornadas a lomo de mula, adaptaron las alforjas utilizadas por los españoles y las transformaron en una pequeña mochila de cuero con múltiples compartimentos.
La fabricación del carriel paisa dio origen al oficio de la guarnilería, el arte de trabajar el cuero para elaborar artículos de uso equino y ganadero. Tradicionalmente, los artesanos utilizaban pieles de nutria, tigrillo y otros animales silvestres, pero en la actualidad se emplea principalmente cuero de res, garantizando mayor durabilidad y resistencia.
Más allá de su función práctica, el carriel antioqueño es un símbolo de la historia, el carácter emprendedor y la cultura de los habitantes de Medellín y Antioquia. Este icónico bolso de pequeño tamaño, solapa puntiaguda y varios compartimentos secretos, sigue siendo un elemento distintivo de la vestimenta paisa.