El Pais de la Belleza
Recorrer los Andes es vivir una experiencia inolvidable en los páramos colombianos, ecosistemas únicos en el mundo y esenciales para la biodiversidad y el equilibrio climático. Estas tierras frías y mágicas son consideradas verdaderos santuarios naturales que abastecen de agua al centro de Colombia.
La Región Andina, es una zona mágica llena de historia, arquitectura y naturaleza. Una ruta ideal combina tres joyas como la Catedral de Sal, un símbolo de espiritualidad, arte y arquitectura única. Bogotá, la capital de Colombia, con su mezcla de modernidad y tradición, y Villa de Leyva, uno de los destinos coloniales más encantadores de Latinoamérica, y si bien supera a Santa Fe de Antioquia, ambos son destinos que es necesario conocer.
Los Guardianes
Los campesinos cundiboyacenses han mantenido a lo largo del tiempo prácticas agrícolas tradicionales que combinan conocimiento ancestral con técnicas modernas, destacándose en el cultivo de papa, maíz, cebolla, zanahoria, hortalizas y lácteos, productos esenciales en la canasta básica de los colombianos. Su labor es vital para el abastecimiento de mercados locales y ciudades principales.
Estos lugareños conservan un valioso legado cultural basado en las tradiciones rurales, la vida en el campo y las costumbres familiares, donde se fortalecen valores como el trabajo colectivo, la resiliencia y el respeto por la tierra. Las prácticas como la siembra manual, el uso de semillas nativas y la transmisión de saberes ancestrales de generación en generación hacen parte del patrimonio cultural de este altiplano.
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Bogotá es una ciudad que fusiona historia, cultura, arte y modernidad en un entorno urbano vibrante, rodeado por los cerros andinos. Esta capital ofrece una experiencia única para los interesados en el patrimonio, la gastronomía y la riqueza arquitectónica. El centro histórico de La Candelaria conserva los más destacados tesoros coloniales y republicanos del país. Recorrer sus calles empedradas es viajar en el tiempo, y descubrir museos, teatros, plazas y cafés con historia.
Villa de Leyva es un destino colonial que ha sabido conservar su arquitectura original, con sus calles empedradas y una de las plazas más grandes de América Latina, lo que la convierte en un lugar ideal para los amantes de la cultura. Sus casonas blancas, balcones de madera y patios floridos evocan siglos de historia y tradición. La ciudad ofrece una amplia oferta de museos, galerías de arte, tiendas de artesanía y mercados locales.